🙋‍♀️ Cómo darle a tu perro una medicina

Dar a nuestro querido perro su medicina rara vez es una tarea fácil. Conocer el procedimiento adecuado es fundamental para el bienestar de ambos.

Muchas personas encuentran los fármacos líquidos más fáciles de administrar que las pastillas o cápsulas. Pero, en cualquier caso, siempre se necesita paciencia, precisión y un poco de ‘maña’ para hacer que tu perro se quede quieto y trague la dosis correcta.

Consejos Clave Antes de Empezar

Los medicamentos líquidos se recetan para una amplia variedad de dolencias. Algunos que usualmente vienen en píldoras pueden formularse en líquido para facilitar su administración. Si tienes problemas para darle pastillas a tu perro, pregúntale a tu veterinario si existe una composición líquida alternativa.

Es importante administrar sólo los medicamentos recetados por un veterinario y hacerlo durante todo el tiempo prescrito. No detengas el tratamiento antes, incluso si el problema parece resuelto.

Técnica para Medicamentos Líquidos (Paso a Paso)

  1. Los medicamentos líquidos suelen venir con un gotero o jeringa para su administración.
  2. Llena el gotero o jeringa con la cantidad de medicamento prescrita.
  3. Sujetando la cabeza de tu perro con una mano, inserta la punta del gotero o jeringa en una esquina de su boca, entre la mejilla y los dientes, apuntando hacia la parte posterior.
  4. No inclines la cabeza de tu perro hacia atrás; esto puede causarle que inhale el medicamento en lugar de tragarlo. Aprieta el gotero o presiona el émbolo para vaciarlo.
  5. Sostén la boca de tu perro cerrada suavemente y acaricia su garganta o dale un pequeño y suave soplo en su nariz para animarle a tragar.
  6. ¡Recompénsalo! Dale un premio que le encante (y que esté aprobado por el veterinario). Esto creará una asociación positiva y hará que la próxima vez sea más fácil.
Veterinario mostrando cómo dar un medicamento a un perro

Cómo Sujetar a tu Perro de Forma Segura

Es posible que necesites ayuda para mantener a tu perro quieto. Si estás solo, prueba esta técnica:

  • Para perros pequeños: Siéntate en el suelo y sostén a tu perro contra tu cuerpo o en tu regazo. Puedes envolverlo en una toalla grande, dejando solo la cabeza libre, para controlar mejor sus movimientos. Asegúrate de no envolverlo con demasiada fuerza.
  • Para perros grandes: Puedes situarte detrás de tu perro y hacer que se siente entre tus piernas. A veces ayuda arrinconarlo suavemente en una esquina para limitar su espacio de maniobra.

Si tu perro se resiste mucho, habla con él con calma. Si se agita demasiado, detente e inténtalo de nuevo más tarde. Ponte en contacto con tu veterinario si tienes problemas persistentes.




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